Uno de los viejos anhelos de los trabajadores por cuenta propia se ha convertido en realidad gracias a la labor de los bancos, que se han decantado por ofrecerles productos especialmente diseñados para sus necesidades . Precisamente uno de ellos son las cuentas para autónomos, que a las tradicionales características de su diseño, se le añaden otras más específicas que tienen como finalidad mejorar las prestaciones hacia este importante colectivo en España. Son cuentas convencionales, pero que en este caso pueden centralizar sus cobros y pagos, y que incluso en las propuestas más agresivas llegan a ofrecer un límite máximo de endeudamiento para que estos trabajadores puedan afrontar los gastos de su actividad profesional. Otra de sus aportaciones es que se comercializan, en buena parte de la oferta bancaria, exenta de comisiones. Aunque su mayor atractivo reside en que admiten toda clase de domiciliaciones, pago de impuestos o las principales operaciones bancarias, entre otras ...