Una correcta planificación financiera es el mejor remedio y la única manera de controlar nuestra economía doméstica. Sin embargo, la organización de las finanzas personales requiere paciencia, tiempo y una metodología adecuada que seguir puesto que debes tener en cuenta no solo las facturas y recibos, sino también controlar el ahorro , conocer las condiciones de los productos financieros contratados -hipoteca o préstamos abiertos-, así como tener especial cuidado en no sobrendeudarnos. Para empezar debemos saber desde qué punto partimos y cuál es nuestra situación. Para ello tendremos que hacer un pequeño balance en el cual indicaremos nuestro patrimonio o activo, en el que irán detallados ahorros, propiedades y dinero del que se dispone, así como deudas y pagos cotidianos. Después de hacer una proyección y un análisis a corto, medio y largo plazo, será turno de evaluar los posibles riesgos que afrontar en un futuro , como puede ser un despido, la reparación del coche por accide...