Los pagarés de empresa pasan por ser uno de los productos más desconocidos de la renta fija privada. No porque estén alejados de las intenciones de los inversores. Sino porque no contemplan un periodo fijo en su emisión ya que pueden salir al mercado en cualquier momento y en función de las necesidades de financiación por parte de las empresas. A cambio los receptores de estas propuestas reciben una rentabilidad por el dinero prestado. Son activos con rendimiento implícito emitidos al descuento. El vencimiento es a corto plazo, y abarcan desde tan solo unos pocos días y hasta 24 meses aproximadamente, los periodos de contratación más habituales son de seis, doce y hasta 16 meses. Esta particularidad beneficia a sus demandantes que puedan ajustarse a los plazos más deseados en función de su necesidad de liquidez. En cualquier caso, es un modelo de inversión más delicado que los restantes debido a sus especiales características. En donde la solvencia de las empresas emisoras de ...