Los bebés también pueden disponer de sus propias cuentas para empezar a construir sus incipientes huchas de ahorro. Claro está, bajo la supervisión y formalización de sus padres. No en vano, estas cuentas solo pueden tener un único titular, menor de edad, y necesariamente requiere la existencia de un representante legal del menor . Es un nicho de negocio que se ha atrevido a comercializarlo los bancos, con productos especialmente diseñados hacia estos clientes tan jóvenes, con edades comprendidas entre 0 y 3 años. Tratándose de una oferta para nada minoritaria, sino que cuenta con una extensa propuesta, a través de diseños muy homogéneos entre sí, y con pocas novedades entre ellos. Exigua rentabilidad, disponibilidad de los ahorros y la creación de un fondo monetario para cuando sean mayores son algunas de las características que aportan estos productos bancarios tan especiales. Y que en cualquier caso, no incluyen grandes novedades, ni tan siquiera elementos innovadores. No en ...