El mayor problema que puedes encontrarte para demandar un pequeño crédito ante tu entidad bancaria de toda la vida es que el importe no esté contemplado en sus límites . Generalmente suelen ser más expansivos, a partir de 2.000 euros. Esta característica te impedirá acceder a la financiación, y como alternativa te llevará a buscarlo en las plataformas financieras online, aunque asumiendo un tipo de interés mucho más exigente. Para evitar estas situaciones, los bancos han desarrollado unas líneas de crédito desde 300 euros, sin que salgas desfavorecido por la operación. No en vano, son ofrecidos con intereses bajo márgenes razonablemente aceptables para tus intereses, desde el 7% al 11% , y habitualmente sin comisiones ni otros gastos en su gestión. Pero es conveniente que te informes antes de solicitarlos, ya que algunos de sus formatos presentan costes por su apertura. Incluso te exijan la domiciliación de la nómina, y hasta los principales recibos domésticos (agua, luz, gas…)....