Unas de las prestaciones, en las tarjetas de crédito, más valoradas por los usuarios es el aplazamiento de sus pagos. Presentan formatos para todos los gustos y perfiles de clientes: semanal, mensual, trimestralmente o incluso un año entero. Están diseñadas bajo unas condiciones abiertas a todas las demandas, desde aquellas que se presentan sin intereses a otras en las que si aplican estos gastos, y que normalmente se pagarán a través de cuotas mensuales. En cualquier caso, se trata de un medio de pago que cuenta con una gran flexibilidad en sus planteamientos, por el que puede fraccionarse cualquier compra a partir de 100 euros y escoger el número de plazos a pagar, entre 1, 3, 6 o 12 meses. A cambio suelen cobrar una única comisión en el primer abono, que oscila entre el 2% y 5%, en función de los meses acordados para amortizar esta pequeña vía de financiación. La utilidad de estos “plásticos” se deja notar especialmente en las visitas a centros comerciales, donde sirven...