Ir al contenido principal

3 tips para afrontar enero económicamente

Créditos desde los cajeros

Si lo que desean los usuarios bancarios es conseguir un crédito de forma rápida, sin apenas papeleo y que pueda formalizarse por otros canales alternativos, seguramente que estemos hablando de los créditos desde los cajeros automáticos. Su principal aportación consiste en la comodidad para solicitarlo, pero también para retirar sus fondos, ya que solamente hará falta una tarjeta de crédito.

Estas facilidades en su concesión tienen su contrapunto, en que es una vía de financiación reservada a los clientes más solventes, que pueden responder de los importes concedidos. De ahí que no sean objeto de estudio por parte de los bancos ya que están concedidos previamente. Por estas mismas razones, las personas que no cumplan con esta característica, será mejor que no se molesten en demandarlo porque su solicitud será rechazada con toda seguridad.

Su emisión no está generalizada por todas las entidades de crédito y tan solo unas pocas se han decidido a comercializarlos entre sus clientes. A pesar de todo, se trata de pequeños préstamos cuyos límites apenas alcanzan los 10.000 euros, aunque con mejores condiciones de contratación al bajar su interés un poco con respecto a otras vías de financiación más convencionales. Y como ventaja añadida, que no suelen presentar comisiones por estudio o apertura, haciéndolos más accesibles a las personas que no quieren elevar excesivamente su nivel de endeudamiento.

Financiación más ágil desde 500 euros

Tratándose de una vía de financiación tan específica como esta, es normal que presente unas características muy bien definidas, y que habrá que tener en cuenta para contar con ella en un momento determinado para afrontar los gastos de los clientes, siempre para cantidades a partir de 500 euros. Y que podrá retirarse parcial o totalmente hasta agotar el importe máximo que presentan estos créditos en sus condiciones de suscripción.

Para empezar es un crédito que ya está concedido, y por tanto no habrá que demandarlo. Una vez contratado, y a través de su tarjeta de crédito, podrá retirarse desde cualquier cajero automático que pertenezca a la red de la entidad. Su ventaja radica en que no habrá que esperar a los horarios de las sucursales bancarias, sino que podrá realizarse a cualquier hora del día, es decir, los fines de semana, por la noche o en el momento que deseen sus demandantes.

Están diseñados para situaciones en que la urgencia para recabar estos importes sea máxima, y se precise de un proceso rápido y flexible para impulsar las operaciones de los clientes. Y todo ello a diferencia de los créditos personales o para el consumo, que necesitarán de un estudio previo para su concesión que dilatará mucho más su formalización, llegando incluso a la negativa de la demanda.


En cuanto a las condiciones de pago, normalmente el periodo máximo de financiación es de 5 años, mientras que el tipo de interés varía en función de cada propuesta bancaria, aunque al ser tan homogéneas todas ellas, se mueven con porcentajes muy parecidos, casi siempre por encima de la barrera del 10%. Y que en cualquier caso, y al tratarse de créditos pre-concedidos, pueden compatibilizarse con otros ya contratados, aunque su inclusión incidirá lógicamente en un mayor incremento del nivel de endeudamiento de sus demandantes.  

Comentarios