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3 tips para afrontar enero económicamente

Cuentas de alta remuneración

El objetivo de cualquier ahorrador no es otro que obtener la máxima rentabilidad posible a sus aportaciones monetarias. Y uno de los canales donde se producen sus actuaciones son las cuentas corrientes. Pero, ante el escenario que presentan los productos para el ahorro en estos momentos, es prácticamente imposible conseguirlo. Se mueven con un interés mínimo, que normalmente no sobrepasa el 0,30% en el mejor de los casos. No obstante, hay modelos definidos como de alta rentabilidad que baten estos márgenes, hasta acercarse al 2%, y que en las ofertas más agresivas incluso llegan al 5%.

No es una tarea fácil de logar para la mayoría de clientes. Necesitan de un análisis detallado de todos estos productos hasta alcanzar las cuentas que mejor remuneración ofrecen. Los bancos emplean muchas y diferentes estrategias comerciales para llegar a esta meta. Desde referenciarlos a una imposición a plazo, a requerir la nómina de sus clientes. Sin olvidarse, claro está, de incentivar tramos en donde el interés sube sensiblemente, o directamente con el incremento del saldo. Tampoco faltan las cuentas que generan esta característica, sin tener que cambiar las condiciones del producto.

En la mayoría de los casos, están habilitadas con exención de comisiones y cualquier otro gasto administrativo. Y con una disponibilidad total por parte de los usuarios, y que les permiten realizar todas las operaciones bancarias inherentes a las cuentas. Aunque la mejor estrategia para comercializarlas, es que consigan igualar, e incluso superar, la rentabilidad que generan en estos momentos los depósitos a plazo. Con la ventaja añadida que no conllevan ningún período de permanencia. Pueden cerrarse en cualquier momento, y sin ningún tipo de penalización. Es su gran aportación con los usuarios bancarios.

Los bancos lanzan varios diseños que remuneran tus ahorros entre el 1% y 5%

El modelo más agresivo, precisamente porque es el que mayor interés ofrece actualmente, es el que procede de Bankinter. Genera a través de su “Cuenta Nómina” una rentabilidad máxima del 5% desde el primer año, con un saldo máximo para remunerar de 5.000 euros. Aunque el requisito para acceder a esta oferta sea que tengas que domiciliar tu nómina. No en vano, está destinada para nuevos clientes que aporten una nómina o ingresos regulares desde 1.000 euros.

La diferencia con los restantes diseños es notable, pero aun así, ING Direct incluye la “Cuenta Naranja” para batir la rentabilidad media de estos productos. Su estrategia se basa, en que a partir del primer ingreso te abren de forma automática el “Depósito Naranja” a 3 meses al 1,90%. Después, y también de forma automática, el capital y los intereses generados pasarán a tu cuenta, pero ya con una rentabilidad mensual menor, del 0,50%.


Utilizando este gancho comercial de indudable eficacia, Oficina Directa opta por la “Cuenta Depósito”, para proporcionar una alta remuneración a los clientes. En este caso, se caracteriza por que la asocian a la “Cuenta Depósito Más” cada vez que realices una nueva aportación. Conseguirás una remuneración especial del 1,50% a través de un depósito a 4 meses, con abono mensual de intereses. Hasta un máximo de 150.000 euros. Al finalizar el plazo de la imposición, el dinero se traspasa automáticamente a la cuenta, en la que conseguirás una rentabilidad del 0,50%.

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