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3 tips para afrontar enero económicamente

Prestamos para los jóvenes

Los jóvenes se constituyen como de los segmentos más apreciados por parte de los bancos, que les ofrecen una serie de productos diseñados a sus especiales características, y que tienen a los créditos como una de las herramientas más ventajosas para sus intereses. Tiene una explicación lógica, al tratarse de los futuros clientes de las entidades, éstas ponen en sus manos mecanismos de financiación favorables para sufragar sus primeras necesidades. Por un lado, a través de créditos que presentan unas condiciones más competitivas que las aplicadas a otros sectores de la sociedad. Y por otro, lanzándolos sin intereses para financiar las demandas más habituales en esta etapa de su vida: compra de ordenadores, sacar el carnet de conducir, etc.

Pero sin duda son los destinados a sus estudios donde prevalecen los intereses de los bancos para introducirles como clientes. A través de una amplia gama de vías de financiación que incorporen sus principales demandas como estudiantes: masters, cursos posgrado, ampliación de estudios en el extranjero, conocimiento de otros idiomas… Sin que falten las tradicionales recetas para sus estudios universitarios a través de la financiación de sus matrículas, o con el anticipo de las becas. También en otros desembolsos no formativos, como por ejemplo, gastos de mantenimiento, viajes, alojamiento y material didáctico. 

Atendiendo a sus principales demandas han elaborado una cuidada oferta de créditos para que puedan desarrollar, tanto sus necesidades personales como sus inquietudes académicas, poniendo a su disposición los mecanismos para afrontar estos gastos. Y es que incluso, buena parte de las entidades financieras, han desarrollado departamentos específicos que están habilitados para los clientes más jóvenes, a través de unas propuestas que son más receptivas a todas sus demandas. Pueden encontrarse con una amplio abanico de productos, desde cuentas de ahorro a tarjetas de crédito, pero donde sin duda los créditos son la herramienta más útil que tienen para afrontar esta etapa de su vida.

Todo ello en unos años en donde la liquidez de sus cuentas brilla por su ausencia. Y a no ser que dispongan de una importante bolsa de ahorro, o cuente con la ayuda de sus padres, no les quedará más remedio que acudir a los créditos que comercializan los bancos para satisfacer sus primeras exigencias. Además, sirve como excusa a las entidades para fidelizar a estos clientes de cara a los próximos años, e introducirles en el siempre complicado mundo de las relaciones bancarias.

Acceso a muchas y variadas  fuentes de financiación

Pero, si por algo se caracterizan las vías de financiación destinadas a los jóvenes, es por la variedad de propuestas en función de sus finalidades, y que están delimitadas claramente en la actual oferta bancaria. Esto es así, porque unas no tienen que ver con las otras, y cada modalidad aporta sus propias condiciones, en forma de intereses, importes concedidos, amortización, y hasta la inclusión de un período de carencia.

Préstamos para los estudios: la oferta de los bancos abarca prácticamente todas las necesidades de los jóvenes, desde sufragar su matrícula a los gastos de mantenimiento, viajes, alojamiento, etc., pasando por los cursos para posgraduados. Siempre a través de unas vías de financiación más favorables, con una rebaja en los tipos de interés de varios puntos porcentuales con respecto a otras modalidades de créditos. También presentan un plazo de amortización más dilatado, e incluso un período de carencia durante los primeros meses.


Préstamos para sus primeras necesidades: sacarse el carnet de conducir o la adquisición de ordenadores, por ejemplo, están contemplados por las entidades, que han elaborado unos pequeños créditos que pueden demandarse sin intereses, es decir al 0%, y que representan la mejor apuesta hacia sus demandantes al importar estas peculiaridades tan interesantes.

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